amor no correspondido

Cita

 

 

Algo pasó,

no sé el qué,

no lo busqué,

él me encontró

 

Mi cabeza voló,

mi  pecho se salió.

Con ella corría el tiempo.

Sin ella el tiempo paraba.

 

Días de entusiasmo e ilusión.

Días de alegría y de nervios.

No sé el qué,

él me encontró.

 

Semanas, meses  de miedo, de silencio.

Meses, semanas de pensar, de rezar.

Se lo digo, no se lo digo.

Me dirá que sí, me dirá que no.

 

El gran día ya llegó  para bien o para mal.

Sangre, sudor y lágrimas en mi cuerpo

No lo busqué,

él me encontró.

 

Un no suave retumbó en mi cabeza.

Hielo puro cristalizó en mi Ser.

Hielo puro cristalizó en mi corazón,

y sumido en la tristeza quedé.

 

Tal como llegó, pasó,

dicen que fue amor,

mi cuerpo dice que no.

No sé el qué.

 

Huella profunda dejó en mi cuerpo,

Tristeza, miedo, rabia, dolor.

Cómo un tatuaje se pegó en mi piel.

No lo busqué.

 

Me dicen que es normal.

Que el tiempo lo cura todo

Aunque una cicatriz me dejó.

Él me encontró.

 

Sed felices

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Nunca hablamos de lo que no hablamos

Cita

verano del 2013

verano del 2013

De pequeño, en casa recuerdo reglas inamovibles.

Nunca hablamos de, sexo, política, de emociones, de sentimientos…

La religión era la católica, sí o sí.

El sexo, era pecado

La política, la del poder establecido en ese momento.

No es una recriminación, simplemente un hecho, una reflexión.

A veces me llega una palabra, una frase, una canción… me conecta y me lleva a escribir lo que siento para liberarme.

Mi padre, es la persona con la que más he convivido en mi vida, y sin embargo me he dado cuenta que no sé nada de lo esencial de él.

– Cómo fue su infancia
– Qué sentía, qué miedos tenía, en qué soñaba…
– Su primer amor, su primer beso, su primer desamor…

Descubrir todo esto en mí, de alguna forma me ha acercado un poco a lo suyo.

Mi padre nos quería, nos quiere, aunque nunca hubo mucha exteriorización de las emociones ya que parece que te hacían débil, cuando la realidad es que te hacen humano.

Su vida, su educación, sus experiencias, sus creencias a veces se convertían en barreras infranqueables. Lo mismo me pasa a mí.

Él lo ha hecho lo mejor que sabía, lo hizo perfecto con arreglo a su experiencia. Todos lo hacemos.

Me gustaría abrirme más con mi hija, contarle mis miedos, mis sueños, mis alegrías, que me vea como lo que soy, un ser humano que lucha cada día por mejorar.

Y así quizás ella no me diga un día,

Nunca hablamos de lo que no hablamos

Os deseo felicidad

Antonio

¿Cuántos viajes llevas en el rápido sin saber a dónde vas?

Cita

-Buenos días-dijo el principito

-Buenos días-dijo el guardagujas

-¿Qué haces aquí?-dijo el principito

-Clasifico a los viajeros por paquetes de mil-dijo el guadaagujas-.Despacho los trenes que los llevan, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda.

Y un rápido iluminado, rugiendo como el trueno, hizo temblar la cabina de las agujas.

-Llevan mucha prisa-dijo el principito-¿Qué buscan?

-Hasta el hombre de la locomotora lo ignora-dijo el guardagujas.

Y un segundo rápido iluminado rugió, en sentido inverso.

-¿Vuelven ya?-preguntó el principito.

-No son los mismos-dijo el guardagujas-Es un cambio.

-¿No estaban contentos donde estaban?

-Nadie está nunca contento donde estás-dijo el guardagujas.

Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado.

-¿Persiguen a los primeros viajeros?-preguntó el principito.

-No persiguen absolutamente nada-dijo el guardagujas-.Ahí dentro duermen o bostezan. Sólo los niños aplastan sus narices contra los vidrios.

-Solo los niños saben lo que buscan-dijo el principito-.Pierden tiempo por una muñeca, lloran…

– Tienen suerte- dijo el guardagujas.

 El Principito (Antoine de Saint-Exupéry

 

Si tienes dificultades para parar el rápido y bajar, escríbeme quizás pueda ayudarte a que encuentres la manera de hacerlo.

Te deseo felicidad

Antonio

Sentirse vivo. Zaragoza a 17 de diciembre de 2015

Cita

Yo no creo en las casualidades.

¿La vida también es una casualidad?

Que el espermatozoide que llegó primero al óvulo fuera el mío, ¿También es una casualidad?

Realmente no creo en las casualidades.

En 2013 la población aproximada de la Tierra era de 7.125 millones de personas.

¿Cuántas personas llegamos a conocer en nuestra vida?

No sé, por decir algo diré 1000 por no quedarme corto, aunque creo que no son tantas.

Y Yo me pregunto,

¿Por qué conocemos a esas y no a otras?

¿Casualidad?

Realmente creo que en la vida hay un sentido, una causa para todo, y por supuesto para conocer a unas personas y no a otras.

Con algunas compartimos segundos, con otras minutos, horas, años, un café, una mirada, una sonrisa, una lágrimay con algunas toda la vida….

Incluso las de unos pocos segundos se cruzan con nosotros por alguna razón, teniendo en cuenta que con el 99,99 % de los 7.125 millones no lo haremos en esta vida.

Me gustaría leer cada momento como único, sentirlo así, pero la mayoría de las veces el momento pasa desapercibido.

¿Por qué reflexiono sobre esto ahora?

Hace un tiempo inicié un camino personal de crecimiento,  consciente,  que me ha llevado a estar más atento a las personas que se han ido cruzando en mi camino.

Con muchas de ellas sigo manteniendo contacto, aunque sea a través del whasapp. Creo que ellas también saben que el cruzarse conmigo no fue por casualidad.

Me gustaría tener la capacidad para dar, para darme, la oportunidad de conocer a cada persona que se cruce en mi camino, porque cada una de ellas me hará más grande como persona.

Os invito a que os deis esa oportunidad de conocer, de conoceros, de crecer..

Hoy  otra persona maravillosa se cruzó en mi camino y pude conectar de nuevo con la esencia del ser humano.

Cada día que pasa tengo más momentos únicos en mi vida y soy consciente. Hoy hubo otro de esos momentos. Gracias por ello.

Creo que parte de la tan ansiada felicidad es simplemente conectar con los demás.

Sueño con que mañana tenga la habilidad de reconocer a las personas maravillosas que se crucen conmigo.

Porque la vida para mí, es compartir, compartir tu tiempo, una sonrisa, una emoción, una copa, un lloro…. Y SENTIRTE VIVO.

Gracias a todos por leerme, 

Os deseo felicidad,

Antonio Molino

no puedo estar sin ti

Cita

 

 

No puedo  estar sin ti

Quiero escapar, irme, evadirme de ti

No puedo

No puedo estar sin ti,

Mi  mente quiere emigrar,

mi cuerpo no lo permite.

Mi niño interior me llama.

no quiero escuchar,

no quiero contestar.

No puedo estar sin ti.

Quiero mirarte a la cara, no puedo

por momentos siento perderte,

siento que me distancio,

siento que te distancias.

No puedo estar sin ti.

Te oigo,

no me gusta lo que dices,

sufres, sufro

No puedo estar sin ti.

Me alejo, te alejas.

Me acerco, te acercas.

Te quiero, me quieres.

Te abrazo, me abrazas.

Somos uno,

No puedo estar sin ti.

Conecta con tu niño interior, él te guiará.

Antonio

esperando la pelota

Cita

Sentado en la terraza de mi casa, Sol, aire, sonido del agua de la fuente del parque al que da, sonido de los árboles movidos por el viento.

Momento perfecto de conexión para mí.

Observo un niño jugando con su madre, hay poca gente hoy.

Un hombre está con su perro paseándolo.

Se sienta y comienza a lanzarle una pelota que el perro va diligente a por la misma y se la trae, recibiendo las alabanzas de su dueño, y el perro mueve el rabo de satisfacción.

Vuelve a tirársela y de nuevo el perro va a por ella contento de volver a llevársela a su dueño.

Llega un momento en que el hombre se cansa de echarle la pelota. El perro se queda mirándole, le ladra y se mueve delante de él pidiéndole a su manera que se la vuelva a lanzar. Pero ese gesto no llega, es evidente que a su dueño ya no le apetece más ese juego.

El perro tarda poco en darse cuenta y se va a su rollo, a olisquear por ahí, sin problemas aparentes. Adaptación y salida hacia adelante.

El ser humano, en la mayoría de los casos, funciona inicialmente de igual forma. Esperamos un gesto de los demás para sentirnos bien, esperamos que nos lancen la pelota para ir a buscarla moviendo el rabo, pletóricos, contentos.

Esperando siempre un te quiero de la pareja, un abrazo de los hijos, una valoración de lo buena, de lo buen, madre, padre, pareja, compañero de trabajo, trabajador, amigo, que soy.

Pero muchas veces no llega ese gesto, incluso llegan los opuestos.

No sé qué sentirá el perro en el momento que no le vuelve a lanzar la pelota su dueño, lo que sí sé, por experiencia propia, es lo que siente un ser humano. Frustración, tristeza, dolor, ansiedad…..

Igual que el perro, seguimos esperando ese gesto día a día para sentirnos bien.

Pero hay una diferencia entre el perro y el ser humano. El perro tarda muy poco en irse a hacer otra cosa que le gusta.

Nosotros no.

Pensamos y pensamos, ya no me quiere, no me valoran, son muy egoístas. Inicialmente echamos la culpa de nuestro sufrimiento al otro.

Pero la cosa empeora, comenzamos a creer que los culpables somos nosotros. Habré hecho algo mal, es que no valgo nada, soy un/a imbécil….

En esta rueda es fácil entrar, y puedo asegurar que la mayoría de las personas pasamos por esos estados muchas veces, unas más que otras.

Salir de la rueda no es fácil inicialmente porque realmente no somos conscientes de lo que nos pasa, de cómo entramos en esos bucles.

Cuando ya no podemos más, salimos de la rueda de forma violenta, con mucho sufrimiento. Tomando decisiones en medio de una tormenta emocional y llegando a resultados no deseados. Pero tarde o temprano volvemos a entrar en otra rueda. Volvemos a esperar que nos lancen la pelota.

La buena noticia es que es posible salir de la rueda y además solo depende de nosotros mismos.

Realmente nosotros somos los principales responsables de estar ahí.

La solución consiste en buscar esos gestos que buscamos fuera, buscarlos dentro de nosotros.

Autoestima, autovaloración es la base en la que apoyarnos.

Muchos utilizamos esto de la autoestima a diario para hablar de lo que les pasa a los demás, pero no lo aplicamos para nosotros, parece ser que nosotros estamos fuera de ese problema.

Es fácil decirlo. Normalmente hay muchos libros de autoayuda, talleres y conferencias en las que te dicen qué es lo que tienes que hacer, pero no te dicen cómo hacerlo.

También me he dado cuenta que, en general, cuesta mucho a la gente pedir ayuda, como si pedir ayuda fuera rebajarse como personas.

¡Qué equivocación!

Cuando algo no podemos sobrellevar es mejor pedir ayuda. Quizás un amigo/a con una sensibilidad especial, un hermano, compañero, cursos, talleres, un profesional….

Tú decides, si quieres seguir ir a por las pelotas que te lancen y esperar cada día a que te las vuelvan a lanzar.

Y además elijas lo que elijas siempre tendrás razón.

Sed felices

 

Antonio

¿engañados?

Cita

Hace ya tiempo un día pensé que no había decidido nada en mi vida.

  • Estudié una carrera porque mi padre quería. 
  • Me enrollé con mi esposa porque se dejó llevar
  • Me casé porque ella quiso, a mí me daba igual.
  • No hablamos de hijos, y de pronto tuve una preciosa niña.

………………………………………………………………………….

En definitiva que pensaba que en contadas ocasiones había decidido en mi vida.

Me sentía como engañado por la vida. Yo no había decidido nada.

Hace poco un amigo me contaba lo mismo. Esto me hizo pensar que ambos, eramos de la misma edad, educación y cultura similar, con valores inculcados muy parecidos, colegios similares, mismo instituto…

¿Diríais vosotros que es una casualidad?. Yo no creo en las casualidades.

Además, es curioso que varios amigos, parejas después de mucho tiempo juntos casualmente estamos pasando por dificultades similares.

Pero esto será para otro escrito..

Mi opinión es que el único engaño que se está produciendo es el que nosotros mismos nos queremos colar.

Pensando que nunca hemos decidido, evitamos tomar la responsabilidad de lo que nos sucede.

El mismo síntoma se da en la Sociedad, todos, gobernantes y no gobernantes intentamos escabullirnos de las responsabilidades de nuestras decisiones.

Somos buenos  ¿eh?, realmente buenos, jejej

Nosotros decidimos todo, todo.

Cada mañana cuando me levanto para ir a trabajar, vamos nosotros, nadie nos manda.

Ya ya, me diréis (os escucho, me escucho), si pero las circunstancias , los hijos, la hipoteca, los gastos no se pagan solos.

Si pero el que se levanta para ir al trabajo, eres tú.

Si no te gusta ¿Estás haciendo algo para cambiarlo? ¿Te sigues formando? ¿Estás buscando otras posibilidades?

Y después, en una crisis, decimos que no hemos decidido.

Mi conclusión, y solo es mi creencia, es que sí decidimos amig@s, decidimos todo.

Ahora bien ¿Somos conscientes de las decisiones que tomamos?, esa es la cuestión.

Desconectados del presente, con nuestra mente en sitio distinto de donde está nuestro cuerpo, pasamos nuestra vida viviendo sentimientos, pensamientos, preocupaciones ya pasadas, del futuro.

Nos perdemos en estar resentidos por los actos de los demás, que no es más que la muestra de una baja autoestima.

Muchas de nuestras elucubraciones futuras se darán o no se darán, y mientras tanto vamos decidiendo sin ser conscientes que hemos sido nosotros los ejecutores de esas decisiones.

Que no seamos conscientes de las decisiones no nos quita la responsabilidad de las mismas.

Si tú también has pensado que nunca has decidido en tu vida, ¡¡¡ENHORABUENAAAAA!!!. Ahora no lo dejes pasar, comienza a ser consciente de tus decisiones.

Si llegas a ser consciente de esto, habrás dado un paso de gigante para que a partir de ahora seas la única persona responsable de tu vida.

Cuando eres Responsable de tus decisiones, puedes cambiar los que quieras.

Si haces responsables a los demás, estás perdida, porque entonces tu vida depende de los demás.

¡ADELANTE! HAZTE RESPONSABLE DE TU VIDA. NO TE VUELVAS A ENGAÑAR.

Un abrazo.

Antonio